El enfado es una emoción básica que sentimos todos. Sin embargo, cuando se pierde el control, el enojo se vuelve destructivo. ¿Cómo ayudar a los más pequeños a gestionar esta emoción?
Cuando los niños están enojados, suelen manifestar su enojo a través de un mal comportamiento. Pueden gritar, llorar, tirar cosas, hacer berrinches, rabietas y rodar por el suelo; o todas las anteriores combinadas. Es por eso que la mayoría de los padres necesitan una guía que les ayude a controlar las emociones y sentimientos de sus hijos.

